1.- Los sólidos iónicos: como las sales, son duros y a la vez frágiles, con puntos de fusión altos. Aunque son malos conductores de la electricidad sus disoluciones, sin embargo, presentan una conductividad elevada.
2.- Los sólidos formados por moléculas apolares: Como el Cl2, el H2 o el CO2, son blandos como corresponde a la debilidad de las fuerzas de interacción entre ellas (fuerzas de Van der Waals). Presentan un punto de fusión bajo lo que indica que sólo a bajas temperaturas, las débiles fuerzas ordenadores del enlace pueden predominar sobre el efecto disgregador del calor. Su conductividad eléctrica es extremadamente baja como corresponde a la ausencia de cargas libres.
3.- Los sólidos formados por moléculas polares: Como el agua, presentan características intermedias entre ambos tipos de sólidos, los iónicos y los apolares.
4.- Los sólidos metálicos: Las características del enlace metálico con un gas de electrones externos compartidos hace que sean buenos conductores de la electricidad y del calor, y dúctiles y maleables, aunque con elevados puntos de fusión.
5.-Los sólidos covalentes: Un tipo de sólido de propiedades extremas. Están formados por una red tridimensional de enlaces atómicos fuertes que dan lugar a propiedades tales como elevados puntos de fusión, escasa conductividad y extraordinaria dureza. El diamante, que es carbono puro cristalizado, constituye un ejemplo de este tipo de sólidos.
Hielo. Agua en estado sólido, ejemplo de sólido
formado por moléculas polares.
